Bajo el manto negro que cubre la noche
y la luna llena se apiade en la arena envuelta en reproches,
¡Yo juro!;
frente al mar en el océano que descansa
y con mi sangre en mis venas que recorre, amarte.
Amarte hasta que mi corazón se consuma,
como la pólvora en la hoguera,
así firmar este pacto de amor sin barreras
donde fijaré mi eterna morada con un beso
en tus labios rojos
para que el mundo se entere de mi decisión apasionada.
Seamos uno
y juntos llagar hasta revestirnos en adultos,
hacia final de nuestra tormenta,
pero si el destino olvida aquel pacto;
yo con soberbia le recordare,
que mi vida es a tu lado
y diciéndote al oído en forma de susurro,
replico en este día ante el mar que nos mira...
"La llave de mi corazón es entregada gracias a tu amor,
y la clave para nunca olvidar este sermón
que es contemplado por el raudal que nos llevara hacia el sol,
es un ¡te quiero! que proviene de mi voz
que te abraza y te condena
como las estrellas que nunca te dejan." María José López Muñoz
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