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Magic Life..

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Majito Ló

lunes, 4 de junio de 2012

Cincuenta y Nueve Años.



“Veinte años lo ví,
con bigote y camisón,
dos décadas yo sentí,
como le late el corazón.

Y un momento imprescindible;
que marco lo visible,
fue saber que los años pasaron,
y seguía hermosa su alma, todos pensaron.

Con sonrisa en la milicia,
conoció a mi mamá,
y de ese puro amor filial,
comenzó su familia a progresar.

Pero el motivo fue supuesto,
por el cargo de Mayor del ejercito,
en los tiempos antes de notar, 
que venía más bienestar.

Y su estatura promedio,
con pancita de casamiento
y sonrisas para la familia; 
camina experto, 
por este mundo incierto.

Los esfuerzos han yacido,
de dulce, pan y vino,
celebrando su cumpleaños,
así como todos sus años.

Ya cincuenta y nueve años,
de vivir bajo este manto,
pero que nunca olvide su corazoncito,
que su familia siempre lo apoyará 
por ser nuestro papito, esposo y amigo,
que siempre nos acompañará.” María José López Muñoz


¡Felicidades papito Jaime C. López C. por sus 59 añitos junto a nosotros su familia! Lo Amo Muchísimo

Ocho Meses, Veinte Años.

"Siendo un sol,
de brújula sin rol;
y entre la luna llena
mi rumbo comienza sin pena.



Con una idea de sosiego,
nace el ferviente sendero;
que sin temed por las estrellas,
se busca perdida entre ellas.



Y un singular reproche de ideas,
culmina en un placentero quizás;
que denota a lo ideal,
culminar con su destino leal.



Son los signos que han marcado,
un amor y un legado;
que a dos décadas ha llegado
de ser lo que ha soñado.



Y son ocho lineas en el tiempo,
de veinte versos entre el lienzo;
son de ocho meses en el vientre,
y veinte años de ilusión ferviente." María José López Mu
ñoz

miércoles, 2 de mayo de 2012

Partir.

"Un día aparte de mi mente, 
en mi vida presente;
conocí lo elocuente,
conocí lo sutil.
Un día común y corriente, 
un día como a fines de abril;
fue ese día donde decido irme,
lejos del consuelo, 
lejos de tí.
Cómo no amar esta vida
que muy duro me tocó vivir,
sin amedrantar
lo que soy,
y lo que fui.
Ser una persona indulgente,
sobre los temas inherentes,
ser lo real,
donde está lo inmortal.
Un día común y corriente, 
un día como a fines de abril;
fue ese día donde decido irme,
lejos del consuelo, 
y lejos de tí.
Conociendo lo que es partir,
con una sonrisa en mi porvenir,
sabiendo qué existe un futuro,
y un prohibido he irrelevante fin." María José López Muñoz

sábado, 3 de marzo de 2012

Lágrimas De Febrero

"Un Febrero exiliaba un adiós,
leyendo un testamento y
contemplo a las gotas
que desplazaban sin temor,
por el pasamanos de mi balcón. 

Era fuerte el diluvio,
que a mi corazón inundó
toda inquietante razón
de perecer ante cualquier amor.

Aceptando una razón
de necesitar no respirar
y detener los latidos fervientes
de mi corazón intransigente. 

Pero las gotas calmaban el dolor,
que a mis sentidos llamo la atención
demostrando como el tictagéo 
de las gotas al caer 
suaviza mis días 
y me permiten volver a leer.

Pero un febrero sabor tentación, 
me di cuenta que no tengo temor,
que las gotas de lluvia salobres,
precipiten sin razón, 
por el pasamanos de mi balcón." María José López Muñoz

jueves, 8 de diciembre de 2011

Ocho Líneas Del Recuerdo.

Su ausencia se ha convertido en pergaminos de versos, 
y han formado ocho líneas del recuerdo; 
singulares pensamientos que a menudo me llenan de desconsuelo, 
pero una verdad sé y es que me vigila y protege con afecto.

Es perfecta, por ello se la llevó el tiempo, 
acariciando sus ojos y cerrándolos por un momento, 
para realizar una misión que Él Señor le ordenó 
y fue convertirla en viento.

Ella es mi inspiración, 
quién me acompaña con amor; 
Ella es mi sol y mi luna, 
que me vigilan como ninguna; 
Ella es por quien respiro, 
en ocasiones de delirio, 
porque ella es mi Abuelita 
quién me dio una hermosa familia.

Porque en las brisas de los días, 
está su secreto; 
que como mágicos eventos te susurran 
y te envuelven en fragmentos.

Permitiendo a tu alma descansar del mundo existencia, 
olvidando que existe un loco transitar, 
indivisando a tu espíritu de tu cuerpo 
y cesando mediante el perdón, 
los problemas que te agobian el corazón.

Y Ella es mi inspiración, 
quién me acompaña con amor; 
Ella es mi sol y mi luna, 
que me vigilan como ninguna; 
Ella es por quien respiro, 
en ocasiones de delirio, 
porque ella es mi Abuelita 
que me regala una sonrisa cada día.

domingo, 9 de octubre de 2011

Imperfecta Para Morir.



"Se desvaneció, cayó a pedazos en el vasto cielo oscuro. Interpretando como si fuera de cristal, porcelana o papel. Como si el mundo se desvaneciera ante mi iris. Dejándome al borde de la locura. Como si no tengo un final  de un haz de luces deslumbrantes y una cometa de mil colores. Como si estuviera desangrando por las cortaduras indelebles que ha hecho en mi corazón. Como si la vida fuera de color rojo pasión y de repente todo se esfumara y convirtiera en negro como la noche, pero hasta la noche tiene estrellas, tiene esperanza por ver una amanecer. Y siguiera desangrando mi corazón, estropeando mi alma que no me pertenece porque se la presté. Como si existiera un sol en mi interior y no puedo luchar y ¡si!, no puedo y ¡si!, no existo. Solo viendo como el tiempo consume mis penas y las vuelve alegrías y como el tiempo consume mi alegría y la vuelve en melancolía. Pero estoy aquí, abastecida de ti. Abastecida por tanto sufrir, por tanto drama que a través de mi, vi. Pero sigo sin drogarme de la esencia autónoma de la ley, sigo sin confiscar mis órganos al ingerir todo alcohol etílico de sabor locura con esencia a miel. Sigo sin despertar, en un sueño que fracaso, en un sueño donde la luz complicará mis días hasta convertirme en la locura misma y convertirme en lo que nunca tal vez imaginé. Ese dueño de mi alma, ese ser que le regale más que mi ser; pensó que no me convertí dependiente de él. Como si mi corazón al desangrar extrajera el nombre de él. Como si todo lo oscuro de pronto tornara un color claro, un color sin dolor. Pero sigo de pie por milagro, por ver como continua la secuencia de esta vida que tal vez en poco tiempo deje y me vaya cerca de una ángel, que me amo como nadie y que me acompaña hasta que un día trascienda a vivir otra vida peor o mejor que esta o puede que mi alma quede errante ante un limbo insignificante, o puede que mis venas se curen antes que la sangre tropiece mis pasos y caiga desmayada ante el suelo de un tez blanco como elegí el vestido donde cerraría el oficio a convertirme en parte de aquel,  aquel que sin objetivos me lleno y me dejo en este estado ansiolítico y en esta necesidad de oxígeno. Pero sigo parada frente a mi imaginación como si la magia existiera y fuera elegida vivir la vida en libertad. Sería un perfecto nómada de la vida, sin preocuparme por imágenes sin fronteras que se opacan y se hacen negras, tal vez por ello el miedo a la oscuridad no se va de mí. Tal vez porque la soledad cuando me visito en mi infancia me pidió consumir mi energía y vivir cerca de mi y yo me embelese de tanta belleza eminente y de tanta melancolía que supuse era mi bien y la acepté. Ella vino con un color oscuro, ella al entrar me cubrió de negro para no ver claridad y no ver a la felicidad que es vestida de blanco, más la soledad me vistió de malva como mi aura. Y yo pedí rescate en ese ser, en el que ahora ha desvanecido mi felicidad y me ha convertido en un objeto que no quiere vivir, será que este es mi fin y correré a brazos de mi ángel que dulcemente me acariciará y me dirá que todo estará bien, o sigo cobardemente en esta vida sin o con objetivos. Aceptaré partir ¡si!, aceptaré que sea mi fin. O si un milagro aparece pediré que cierre mi corazón lacerado y que se lleve a la soledad que ha caminado cerca de mi, puesto que sabía que con el tiempo se olvidarán de mi, pero aun así soy demasiado imperfecta para morir." María José López Muñoz

miércoles, 31 de agosto de 2011

Siluetas Diminutas.


“Siluetas diminutas duerme al pie del callejón
frío, sinuoso y lleno de rencor;
y la sonrisa de la criaturas,
se congelo.

Duerme al pie del callejón
sin abrazos que los calmen,
ni palmaditas que los arrullan;
piden consuelo en almas que deambulan.

Extienden sus brazos y piden caridad,
pero "ellos" los demás,  
pretenden su infancia desterrar
y piden a los allegados un espacio
para su vida continuar.

Son siluetas diminutas que duermen en el callejón,
son estigmas de la vida reprochados sin temor;
alejados del calor de ser personas luchadoras
y creadoras de un mundo mejor.” María José López Muñoz